
El Valle del Loira es una de las regiones más bellas de Francia. Fue declarada en 2000 Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y es conocida como “El Jardí de Francia”, gracias a sus majestuosos castillos, espectaculares jardines y aldeas históricas.
Es un destino imprescindible para los amantes de las rutas en bicicleta y los enamorados del vino. Si eres un apasionado de esta bebida seguro que reconoces las variedades Chenin, Sauvignon Blanc, Sancerre y Muscadet, cultivadas en el Valle del Loira y utilizadas para elaborar algunos de los mejores vinos blancos del mundo.
Ubicado cerca de los castillos de Blois, Chambord y Cheverny se encuentra Soings- en-Sologne, un pueblecito rural de 1.600 habitantes con un importante patrimonio histórico y una economía básicamente agrícola. En él se cultivan espárragos, plantas aromáticas y fresas, productos que, junto al vino, otorgan un encanto especial a esta localidad, parada popular para los turistas de la región.


APUESTA POR LA TRANSICIÓN ENERGÉTICA
En términos de transición energética, Soings-en Sologne necesitaba modernizar el alumbrado incandescente que tenía instalado, el cuál presentaba ciertos inconvenientes: una vida útil corta (de 1000 a 1200h), una gran fragilidad (no soportaba vibraciones, sobretensiones ni altas velocidades de encendido ni apagado) y un consumo energético mal repartido (el 90% de la potencia se disipaba en forma de calor).
Por todas estas razones, el ayuntamiento buscaba una solución LED que ofreciera una vida útil de más de 100.000h, un rendimiento lm/W muy elevado y una tasa de reciclabilidad superior al 95%.
Junto con nuestro socio Ineo, Carandini propuso la luminaria CLAMOD, una solución de 4 caras, de diseño clásico y con tecnología LED que cumplía con todos los requisitos especificados.
UNA ILUMINACIÓ PENSADA PARA EL FUTURO
En total, se instalaron 271 luminarias CLAMOD de 24 leds con una temperatura de color de 3000K y con componentes ZHAGA. Al utilizar drivers y PCB estandarizados, estas luminarias pueden actualizarse continuamente con la última tecnología, así como reciclarse o reutilizarse al final de su ciclo de vida, contribuyendo a la economía circular y a los objetivos de sostenibilidad que se había marcado el ayuntamiento.
RESULTADOS ALCANZADOS
Con esta nueva instalación, se ha conseguido un alto ahorro energético, una reducción significativa en las emisiones de CO2 anuales y una vida útil del producto más larga.
Los habitantes de Soings-en-Sologne disponen ahora de una mayor seguridad y confort visual para disfrutar de las zonas públicas con total tranquilidad, tanto de día como de noche.

Luminaria de estética clásica con una gran variedad de temperaturas de color y distribuciones ópticas que minimizan la contaminación lumínica y generan espacios armoniosos y de bienestar para las personas y el entorno.