
El túnel de Gran Vía de Hortaleza, en Madrid, se sitúa en una de las principales arterias de conexión del noreste de la ciudad y desempeña un papel esencial en la movilidad urbana, con un elevado volumen de tráfico diario. Tiene 635 metros de longitud y dispone de cuatro carriles, dos por sentidos, separados por una barrera bionda central.
OBJETIVOS DEL PROYECTO: SEGURIDAD, VISIBILIDAD Y EFICIENCIA
Con el objetivo de reforzar la seguridad y la visibilidad, mejorar la eficiencia energética y optimizar las prestaciones del alumbrado, el Ayuntamiento de Madrid impulsó el año pasado la renovación a tecnología LED de esta infraestructura urbana. La actuación se diseñó para asegurar una iluminación más uniforme y fiable en un entorno de alta intensidad de tráfico, incrementando el confort visual del conductor y reduciendo el consumo energético durante la explotación del túnel. Paralelamente, se aprovechó la intervención para modernizar los sistemas tecnológicos de soporte, clave para garantizar la operatividad de la infraestructura.

UNA SOLUCIÓN ROBUSTA, EFICIENTE Y MANTENIBLE
El producto elegido para la intervención fue el proyector T-XTREME de Carandini, galardonado con el premio al mejor diseño urbano RedDot 2023. Una luminaria desarrollada específicamente para túneles y diseñada para absorber las vibraciones provocadas por el paso continuo de vehículos, favoreciendo un funcionamiento fiable a lo largo del tiempo. Su diseño modular y la disponibilidad de diferentes configuraciones ópticas permiten ajustar la fotometría a las necesidades del trazado y asegurar una iluminación homogénea en toda la vía. Además, incorpora un sistema de fijación que simplifica la instalación y la orientación del proyector, y facilita el mantenimiento gracias al acceso frontal al driver sin herramientas y al uso de componentes estandarizados.


UNA GEOMETRÍA EXIGENTE QUE REQUERÍA UNA DISTRIBUCIÓN LUMÍNICA PRECISA
El principal reto del proyecto fue garantizar una alta uniformidad y una visibilidad óptima en toda la anchura del túnel, condicionada por su geometría de cuatro carriles y la separación central mediante barrera bionda. Esta configuración viaria exige una distribución lumínica especialmente precisa, capaz de cubrir de forma homogénea toda la calzada y mantener niveles de iluminación estables a lo largo del trazado. Por ello, la selección de fotometrías y ópticas, realizada por el departamento lumínico de Carandini, fue clave para cumplir con los objetivos marcados por el Ayuntamiento.

REDUCCIÓN DE POTENCIA: MÁS AHORRO Y SOSTENIBILIDAD
La actuación, ejecutada por la UTE Mantenimiento Túneles Urbanos de Madrid, ha permitido mejorar las condiciones de visibilidad en el interior del túnel y, al mismo tiempo, reducir la potencia instalada. Gracias a la incorporación de tecnología LED, se han obtenido mejores resultados lumínicos con un menor consumo energético, lo que incrementa la eficiencia de la instalación y refuerza la sostenibilidad de la infraestructura.
La nueva iluminación, con una temperatura de color de 4000 K, favorece una percepción visual más nítida y confortable para los conductores, contribuyendo a reforzar la seguridad, especialmente en escenarios de alta intensidad de tráfico.
Además del ahorro energético, la reducción de la potencia instalada se traduce en una disminución de los costes de explotación, generando un beneficio económico significativo para la ciudad.

INSTALACIÓN PREPARADA PARA EL FUTURO
La instalación ha quedado preparada para la futura integración de sistemas de control mediante protocolo DALI, lo que permitirá una gestión más flexible y eficiente del alumbrado.

T-XTREME es una solución modular robusta y reciclable que cumple con las normativas para túneles más exigentes. Minimiza las labores de mantenimiento e incorpora un nuevo sistema de fijación para una instalación rápida y fácil. Máxima seguridad y confort visual con el mínimo consumo. Se caracteriza por una alta durabilidad que permite una movilidad sin interrupciones. Galardonada con el premio Red Dot 2023.